Calma

4 de la madrugada.

El silencio es mi única compañía, adornada con el suave rum rum de un netbook (colocado entre mis muslos y el pecho) mientras escribo estas lineas malamente tumbada en el sofá.

Agradezco estos momentos de calma. Nada ni nadie espera nada de mí ahora. Mis pensamientos y yo somos los únicos habitantes de mi salón. Continuar leyendo “Calma”

De reflejos y auras

De pequeña miraba fijamente al reflejo de mis ojos en el espejo, hasta que el rostro parecía deformarse alrededor de mis pupilas dilatadas. Era como si pudiera ver mi yo interior a través de esa mirada fija a mi misma. La verdad es que daba un poco de miedo, no aguantaba mucho la visión y cerraba los ojos muy fuerte hasta que pudiera ver mi rostro de nuevo en el espejo, tal y como yo lo conocía. Continuar leyendo “De reflejos y auras”