Soledad

Las manos vacías,
que ayer te tenían,
suplican al aire
su cruel compañía.

Mi alma está hueca,
la mente deshecha.
Mis sueños se han ido,
volaron contigo.

Mi corazón roto,
mi cuerpo sin fuerzas.
Los ojos llorosos,
mi sonrisa muerta

Ausente de todo,
consciente de nada.
Carente de vida,
repleta de llagas.

Mi mundo se hunde,
el aire se escapa.
Si no estás conmigo,
mi vida se acaba.

(publicada en ‘el libro de las 500 gotas de agua’ , Editorial Egido)

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